Dan McAvinchey es un compositor/guitarrista que vive en Raleigh, N.C.
Su colaboración "El Poder de la Grabación" aparece bimestralmente.

Su más reciente CD en Guitar Nine Records se titula "Guitar Haus".
Favor de enviar sus comentarios y sugerencias para futuros artículos a Dan McAvinchey.
© Dan McAvinchey
|
Click here for a printer-friendly version of "Hay que terminar el trabajo".
|
|
|
Dicen que una de las cosa más fáciles es comenzar algo y lo más difícil es terminarlo. Esto es especialmente verdad cuando el proyecto es creativo, como lo es un libro, un disco o un cuadro. Principalmente porque es muy difícil estar totalmente convencido de que el proyecto ha sido terminado. ¿A caso podemos estar seguros de que ya no hay forma de mejorarlo de alguna manera? La mayoría de nosotros creemos que con un poco más de tiempo podemos mejorar cualquier cosa, aunque sea un poquito. Por lo que es todo un reto decir finalmente "Ya no más. He terminado este(a) canción/ disco/ capítulo/ libro/ cuadro es hora de seguir adelante."
Tomando lo anterior en cuenta, permíteme preguntarte: ¿cómo terminarás tu proyecto de grabación? Puede ser que siempre te la pases cambiando y volviendo a grabar, endulzando el disco, etc. y un año después sigues en el mismo lugar que cuando comenzaste. Este artículo es para quienes desean terminar su proyecto y no se pueden dar el lujo de tomarse todo el tiempo del mundo como lo hacen Steely Dan o Boston, que se pueden tomar hasta siete años en un álbum sencillo.
LA META
No se puede sobre enfatizar la importancia que tiene el fijar una meta realista para la fecha de terminación de tu álbum. Si nunca antes has grabado un disco, y no tienes ni idea de cuanto tiempo es conveniente emplear, simplemente expresarás una preferencia. Sencillamente responde a la siguiente pregunta: ¿Cuándo me gustaría que estuviera terminado mi álbum?" Y si anteriormente has grabado, entonces tienes una buena idea de todos los pasos necesarios, así como de tus hábitos de trabajo, por lo que puedes estimar el tiempo adecuado sin gran problema. Sin embargo, no dejes que tus proyectos anteriores dicten tu meta actual. En otras palabras, puede ser que te hayas tomado quince meses en tu último disco de principio a fin, pero si eres sincero contigo mismo puede ser que admitas que durante cuatro o cinco meses casi no hiciste nada por avanzar en tu grabación. Así es que en esta ocasión decide fijar una fecha de terminación de diez a doce meses, con la idea en mente de que te enfocarás más en tu trabajo y que no permitirás que las mismas distracciones te afecten.
Asegúrate de saber qué es lo que esperas lograr hasta la fecha de terminación. Te recomiendo que fijes la fecha para cuando tengas la cinta maestra terminada, en lugar de fijar la fecha a partir de cuando estés listo para hacer la mezcla. Si lo deseas puedes fijar diferentes fechas, para hacer la mezcla y otra de terminación; de esa manera no te tardarás demasiado tiempo combinando sonidos que fueron grabados en un fin de semana.
Una vez fijada la fecha de terminación, adquirirás bastante poder y ventaja sobre ti mismo. Absolutamente sabrás que terminarás la grabación y que en tus manos tendrás una cinta maestra para cierta fecha. Imagínate que te encuentras en esa situación, sacando la cinta maestra de la grabadora, y celebrando la terminación de tu proyecto. Nuevamente, si este es tu segundo o tercer proyecto será mucho más fácil. No olvides imaginarte estarás en estado de euforia total y sintiendo que te has quitado un gran peso de encima. Porque aunque no lo creas he escuchado a algunas personas decir al terminar su disco "Hombre, estoy feliz de haber terminado el estúpido disco". Por supuesto que es una expresión usada normalmente al desahogarse del trabajo que ya no tendrán que continuar haciendo, y en su lugar están completamente felices de haber terminado con el paso más importante del lanzamiento de su disco.
Teniendo la fecha de terminación puedes trabajar de atrás para adelante para tener una idea de qué debes estar en cierto momento. Por ejemplo, si asignaste seis meses para grabar aproximadamente catorce canciones, después de tres meses debes tener aproximadamente siete canciones terminadas, de lo contrario debes de buscar la manera de trabajar más tiempo en tu estudio. Ahora, imagínate qué sucede si no fijas la fecha de terminación. Tres meses después sabrás ¿cuál es tu situación o por fin cuándo terminarás?
Algunas personas dicen que no les gusta fijar fecha de terminación porque se sienten muy presionados a hacer algo que se supone que debe ser una actividad creativa y divertida. Estoy de acuerdo que genera un poco de presión en uno mismo, pero en esta vida con presión se obtienen resultados. Medítalo. Un poco de presión en tu cuerpo hace que vayas al baño; la presión hace que busquemos y conozcamos a un miembro del sexo opuesto; la presión en nuestro estómago hace que nos de hambre y hace que busquemos alimento; la presión de los maestros en la escuela hace que nos quedemos despiertos hasta tarde terminando algún trabajo (ojalá).
La diferencia entre ese tipo de presión y la que tu deseas imponerte es el origen de la presión. Tu estas fijando la meta, no lo están haciendo tus padres, ni tus maestros, ni tu conjugue, ni tu compañía grabadora. Es la fecha que tu fijas para lograr tu objetivo y no la que fijan otras personas. Como tu controlas la situación, lo que sentirás será algo completamente diferente que lo que sientes cuando alguien te impone una periodo de tiempo para terminar algo. Si no cumples con tu fecha de terminación, a la única persona a la que desilusionas es a ti mismo.
CASI TERMINO
Alguna vez has tenido a alguien preguntándote constantemente ¿cuánto te falta para terminar la canción? y tu le respondes "ya casi termino" o expresado como un porcentaje le dices llevo el 80%.
Realmente es muy fácil escribir la mayor parte de la canción y grabarla, digamos en un día y después tardarse cuatro días más para terminarla. Por lo que parece que terminas el 80% del trabajo en 20% del tiempo y posteriormente empleas cuatro veces más tiempo para terminar el último 20% . Eso no tiene nada de malo si asignas 5 días por canción. Pero si después de cinco días todavía sientes la necesidad de experimentar e intentar diferentes métodos par mejorar la canción y quizás comiences a darte cuenta que el tiempo adicional realmente no mejora de manera significativa la calidad del producto final. De hecho, la búsqueda de la perfección puede sacarle el alma a la canción que suena bien tal como está.
El objetivo es: si realmente deseas terminar el trabajo debes tratar de no emplear tanto tiempo en canciones ya terminadas ya que probablemente ese tiempo puede ser mejor emplearlo en nuevas canciones. Aunque tengas el presentimiento de que algo no está bien, sigue adelante con la siguiente canción. Es posible que estás tan metido en tu música que no puedes analizarla objetivamente y quizás después de un tiempo, la canción te suena bien. Esto evitará que deseches una toma muy espontánea y con sentimiento aunque no sea tan perfecta por una toma sin vida que tiene mucha exactitud y técnica.
Si esto te suena como que te estoy diciendo que debes confiar en tus instintos, así es, espero que le des la oportunidad a que tus instintos te ayuden. No tengas miedo de decir que una canción está terminada y simplemente hacer una nota para escuchar la canción más adelante. Si aún crees que necesita más trabajo, entonces revisa tus compromisos pendientes y piensa si realmente puedes dedicarle más tiempo.
TIEMPO, DINERO Y CALIDAD
La terminación de un proyecto de grabación a tiempo o casi a tiempo generalmente significa que deberás tomar decisiones difíciles sobre si es más importante mejorar el material o si debes considerarlo terminado para poder seguir adelante. Si estás trabajando con un presupuesto de grabación, puede no ser posible tomarte tiempo adicional si ya te has gastado todo el dinero. Equilibrar el dinero, el tiempo y la calidad se convierte en un truco (o habilidad) mientras se trabaja en el proyecto.
Al empezar el proyecto es el momento ideal para equilibrar los tres factores ya que tienes las opciones abiertas. Poco a poco va siendo más difícil administrar los tres factores conforme se te acercas a la fecha de terminación, hasta que resulta imposible al llegar a la fecha de terminación. Si no has mantenido un registro de tu avance y has podido administrar bien tu tiempo y/o dinero, puede ser que te encuentres en una mala situación que aunque quieras emplear otros tres meses más en el estudio, ya se te acabo el dinero.
Por lo que, si estas grabando en una situación en donde tus recursos financieros son limitados, es sumamente importante que te detengas y analices tus gastos cada semana o cada dos semanas. Si puedes gastar $500 por canción en un proyecto de 10 canciones no debes gastarte $400 en las primeras cinco canciones. De ser así tendrás que buscar la manera de grabar las últimas cinco canciones con $100 (difícil pero se puede lograr), o buscar más dinero (más difícil y casi imposible). Lo que estas tratando de evitar a toda costa es completar cuatro de las diez canciones y tener las seis canciones restantes empezadas y sin dinero para terminar el disco. Eso será un tremendo enredo que probablemente ocasionará que tu disco se quede sin terminar durante algún tiempo.
Si grabas en tu propio estudio en tu casa, el presupuesto de grabación no resulta ser tan importante. Tan solo tienes dos puntos que necesitas balancear: el tiempo y la calidad. En teoría, la calidad del disco grabado debe ser exactamente lo que deseas, ya que puedes dedicarle todo el tiempo que necesites, ¿correcto? que nunca es tan sencillo, o ¿tu crees que lo es? El tiempo disponible nunca es completamente ilimitado. Además de que cada día tiene tan solo veinticuatro horas y quizá te encuentres en la situación en la que debido a las circunstancias tienes un máximo de cinco horas a la semana para trabajar en tu disco. Si deseas terminar tu álbum en un año, el tiempo total que puedes comprometer es 260 horas, que suena como mucho tiempo pero no es ilimitado, cuando tomas en consideración lo difícil que es enfocarte completamente en tu trabajo durante todo el tiempo.
Nuevamente, la clave es detenerte a analizar cada una o dos semanas y evaluar si realmente estas avanzando. Existe la posibilidad de que si tu sientes que no estás avanzando en realidad no estás progresando. Debes detenerte y averiguar qué problema tienes y corregirlo. Si el bateristas se la pasa divirtiéndose y desperdiciando valioso tiempo, trata de hacerlo que cambie de actitud o comienza a buscar a otro baterista. Si estas grabando 20 ó 30 tomas de cada parte, puede ser que necesites tratar de grabar material un poco más sencillo. Si interrumpes tu grabación una vez al mes para integrar un nuevo equipo que debes aprender e integrar en tu estudio, entonces, debes de buscar la manera de grabar con las herramientas que tienes a la mano o tendrás el riesgo de retrasarte demasiado.
TERMINANDO EL ARTICULO
El terminar las cosas es realmente una habilidad que puedes desarrollar, irónicamente con terminar lo que empezaste. Para poder desarrollar la habilidad de terminar lo que empiezas, especialmente tu proyecto de grabación, asegúrate que constantemente te enfocas en terminar y te fijas tareas o pasos cortos y fáciles (una canción, los tracks básicos, mezclar) que puedes terminar individualmente. Con esto te probarás a ti mismo que estas avanzando y reforzarás la confianza que necesitas para completar todo lo que te falta. También, continua imaginándote lo que sentirás, lo orgulloso que estarás cuando hayas terminado el proyecto. No hay nada mejor.
Columnas adicionales por Dan McAvinchey
|  |
|
| |
| |
| |
| |
| |
- Y 11 columnas adicionales en la serie El poder de la grabación, vea el índice
|
|