Grabación de discos: paciencia y persistencia
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por Dan McAvinchey
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Acerca del autor
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Dan McAvinchey es un compositor/guitarrista que vive en Raleigh, N.C.
Su colaboración "El Poder de la Grabación" aparece bimestralmente.

Su más reciente CD en Guitar Nine Records se titula "Guitar Haus".
Favor de enviar sus comentarios y sugerencias para futuros artículos a Dan McAvinchey.
© Dan McAvinchey
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Muchos músicos carecen de dos cualidades que dañan sus oportunidades de alcanzar el éxito: paciencia y persistencia. Lo opuesto también es un problema, demasiada impaciencia y ausencia de determinación para tomar una resolución. Mientras algunos piensan que es posible obtener el éxito siendo impacientes y persistentes en situaciones sumamente competitivas tales como las que se presentan en el mundo del entretenimiento; así mismo, la carencia de estas características por lo general conduce al fracaso. Analicemos porqué los músicos generalmente son gente impaciente y porqué es tan importante desarrollar paciencia y persistencia para llegar a alcanzar el éxito.
Un gran número de músicos que han llegado a dominar sus instrumentos e incursionado en la composición y grabación de canciones, concluyen que ha llegado el momento de grabar su propio CD o Cassette. Dedican meses a la composición y grabación de su música, obtienen finalmente la cinta maestra para la duplicadora y un mes después se encuentran con miles de CD's a sus puertas. Comienzan a dedicarle tiempo a la promoción de su disco y observan como se van vendiendo, al principio muy despacio y posteriormente más rápido. De repente, se dan cuenta que no será posible alcanzar su meta de vender 2000 discos en un año. Su plan es utilizar esa meta de vender 2000 discos como prueba de su talento y como esa meta ya no parece ser alcanzable, se desaniman y finalmente se dan por vencidos.
¿Qué les pasa a estos artistas? (se han dado muchos casos) ¿Quién ha seguido esta receta para fracasar? ¿Sería la meta de 2000 CDs en un año? No lo creo. Metas tales como ventas, radiodifusión, o buenas críticas son importantes ya sea que se alcancen parcial o totalmente. ¿Sería el hecho de que las ventas fueron ligadas a su percepción como buenos artistas? Casi. Desafortunadamente cometieron un error al ligar el mérito artístico con las ventas, no lo debieron haber hecho nunca. Sin embargo, creo que el error principal fue el tener metas tan a corto plazo que debían ser alcanzadas para proseguir. En situaciones como éstas se requiere fijar metas a largo plazo (cinco a diez años o más) para poder tener otra perspectivas de los fracasos de las metas a corto plazo. La ausencia de metas a largo plazo es la razón de la impaciencia, un sentimiento de que se acaba el tiempo para alcanzar el éxito.
Si alguna vez has escuchado algún músico desconocido decir: "acabamos de sacar nuestro CD, vamos a viajar para promoverlo hasta que logremos un hit" lo más probable es que estos músicos tengan metas a corto plazo, su meta es obtener el éxito con un solo disco. Cuando las buenas noticias tardan en llegar en los primeros meses, la impaciencia empieza a controlarlos y a afectar sus decisiones referentes a su futuro. Una vez que su juicio se encuentra empañado por la impaciencia, nada les parecerá lo suficientemente rápido y el esfuerzo necesario para alcanzar su meta disminuirá hasta que lleguen a la inactividad. En ese momento se darán por vencidos.
Algunos de ustedes piensan que metas de uno a dos años SON a largo plazo. Eso sólo comprueba que son como la mayorías de los músicos que casi nacieron impacientes. Necesitan aprender a tener paciencia, a fijar metas a largo plazo así como aprendieron las escalas, los acordes, el ritmo y las estructuras musicales.
En estos momentos, me gustaría hacer una comparación entre un músico independiente que desesperadamente busca alcanzar el éxito en su carrera y un estudiante de preparatoria que desea ser contador. Como músico, una vez que se aprende a manejar un instrumento, se adquiere un vocabulario musical suficiente, y se han escrito más o menos algunas canciones se está al mismo nivel que un estudiante que comenzará la preparatoria en el otoño. La diferencia es que el estudiante de octavo grado sabe que tiene ocho años de estudio por delante antes de que alguien piense en emplearlo con un sueldo real. Además, el estudiante sabe que a pesar de su arduo trabajo y persistencia no existe ninguna garantía de obtener un buen trabajo.
Seamos honestos, ¿cuántos músicos pueden nombrar que si supiera que durante ocho años tendrá que grabar, ensayar, escribir, viajar, practicar, producir, lanzar, promover, anunciar, aguantar, persistir y perseverar antes de poder tener un ingreso regular como músicos (sin si quiera pensar en un gran éxito comercial de un disco) decidiría fijarse esa meta? El estudiante de octavo grado SABE lo que le espera; el músico piensa en un solo disco, quizá dos, se esfuerza durante uno o dos años y luego se queja porque el éxito aún parece distante.
Si estás en el punto en el que has lanzado tu primer CD, y como músico típico probablemente te sientes como si fueras un estudiante en su último año de carrera, esperas que algo económicamente significativo te suceda para poder alimentar a tu ego y reforzar tu confianza. Después de todo, ¿cómo puedes considerar grabar otro disco si ni siquiera puedes vender el primero? Lo que realmente debes entender es que aún te encuentras en tu primer o segundo año de bachillerato. ¡Todavía nadie te va a pagar, acabas de empezar! Si eres sincero contigo mismo te darás cuenta cuanto más debes aprender sobre composición, dinámica, ritmo, ambientación, producción, promoción, publicidad, etc. Lo bueno es que tienes siete u ocho años para perfeccionar tu arte. Como puedes ver, tu arte es grabar y lanzar discos, casi nadie lo logra en su primer par de discos.
Continuando con la analogía, si lanzas un disco por año durante cuatro años, al llegar a tu último año de bachillerato habrás realizado un trabajo significativo pero quizá necesites reevaluar la dirección que debes tomar en el futuro. Puede ser que estés quebrado (¿suena conocido?) igual que un recién salido del bachillerato. Puede ser que estes quebrado financieramente pero rico emocionalmente y lo suficientemente fuerte y persistente como para terminar los años de la carrera. Usa todo lo que has aprendido hasta ese momento y prepárate para componer y lanzar la mejor música que eres capaz de producir. Mantén tu mente abierta y pide ayuda cuando lo necesites. Desaste de cualquier gente que no te haya apoyado completamente durante esos cuatro años, especialmente bateristas que no llevan el ritmo. En los siguientes cuatro años puedes aprender mucho sobre grabación, producción y lanzamiento de discos, asegúrate de aprender de profesionales progresistas como tú.
¿A caso, estoy sugiriendo que se necesitan ocho años de esfuerzo mínimo para lograr éxito en el negocio de la música? ¡No! Regresa y vuelve a leer los últimos párrafos. Mi punto es demostrar lo que realmente es pensar a largo plazo para que mentalmente te prepares para comprometerte a cuatro años de bachillerato y cuatro años de universidad en el ultra competitivo ramo de la música. Cada año grabarás y lanzarás un disco y te darás cuenta lo que funciona y lo que no funciona. Cambia lo que no funciona, pon énfasis en lo que sí funciona y vuélvelo hacer el siguiente año. Comprométete a llevarlo a cabo. Fírmalo con sangre si es necesario. No dejes que tu mente se vaya por el camino fácil del músico impaciente que espera después de un año en el G.I.T. (Instituto de Guitarra) o después de lanzar uno o dos CDs tener el boleto para el éxito en la música.
Ese tipo de fortaleza mental te ayudará cuando te encuentres con la apatía típica y el tedio del consumidor de música de los 90's. Pero en lugar buscar pretextos y quejarte "nadie da oportunidad a los nuevos artistas", debes canalizar tus esfuerzos a mejorar cada vez más tu material esperando y exigiendo que cada nuevo disco que produzcas sea mejor que el anterior.
Si te das un plazo largo para perfeccionar tu arte te sentirás con libertad de intentar diferentes enfoques a tu música y a cada esfuerzo de promoción. La mayoría de nuestra más brillantes ideas fallarán y ahí es cuando debes de aplicar la persistencia. La persistencia es la forma sana de necedad que te permite decir "no me importa de cuantas formas debo tratar de resolver el problema de promoción (por ejemplo) o de entrarle a la red de distribución de discos, continuaré intentando nuevas ideas hasta que lo logre". Viéndolo de otra forma el pensar a largo plazo da casi todo el tiempo necesario para ser persistente. No enfocarás 100% de tu tiempo en metas a corto plazo por lo que lo más probable es que intentarás cientos de ideas hasta que encuentres la que te funciona.
Lo más importante es que nunca, nunca te des por vencido. Muchos pequeños fracasos no son nada comparado con olvidar tu sueño completamente. Prepárate y espera que el éxito llegará a su tiempo y a su modo no al tuyo. Cuando llegue el éxito, llegará tan rápido y repentino que te sorprenderá. Pero tu corazón sabrá que no fue un éxito repentino que fue tu paciencia y persistencia aunado con tu preparación y arduo trabajo lo que finalmente te dio resultado.
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El poder de la grabación
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